Consejos para comprar un televisor
Este post incluye explicación de algunos conceptos básicos para dejar claras ciertas cosas, son cuatro cositas nada más, no penséis que yo soy un experto ni mucho menos pero es que en este tema no saber las cosas que voy a contar y querer comprar una tele es como ser analfabeto y meterte Visa en mano en La Casa del Libro.

Pulgadas
Lo primero creo yo es definir de que tamaño más o menos queremos la tele, aquí hay que considerar el tamaño de nuestro salón y la distancia del sofá a donde queremos poner la tele. Es una decisión claramente personal, yo por ejemplo consideré que necesitaba una tele de 27 pulgadas y al final he tenido que “joderme” y comprar una de 32 porque no había oferta de 27 con las características que yo quería pero, a cambio, entras en el salón y se ve la tele por todas partes lo cual queda bastante hortera. Aquí que cada cual lo vea (sin olvidar el ancho de los bordes de plástico, que no es todo pantalla en una tele) y decida.
Tecnología del panel
Sigamos con el panel, aunque mucha gente dice “tengo una tele de plasma” la mayoría usan el término erróneamente. Existen básicamente tres tecnologías en las teles planas, a saber: LCD, LED y los verdaderos plasma. Cada una de las tecnologías tiene sus cosas buenas y malas pero en principio (salvo que tengáis un bar) os recomiendo no considerar los de plasma ya que tienen muy poca resolución (la mayoría son 1024 x 768) y pierden color con el paso de los años (como las teles viejas), además para mi gusto tienen un brillo exagerado para un entorno doméstico.
Entre LCD y LED los mejores claramente son los LED, permiten un grosor menor del televisor, consumen menos y ofrecen mejor saturación. Lógicamente son más caros, pero si vais sobrados de presupuesto, hoy por hoy os recomiendo un LED sin dudarlo, a no ser que seáis muy jugones en cuyo caso la decisión no es tan sencilla y hay que ir modelo por modelo mirando el input lag (retraso entre que llega la señal a la tele y que la muestra, lo cual en un juego es una putada).
Dentro de los LCD también hay varios sistemas (hasta el punto de que en ocasiones dos teles idénticas llevan paneles de diferente calidad sólo por el hecho de llegar desde fábricas distintas) pero ahí sí que me pierdo bastante así que me limito a mirar las teles buscando la que a mi juicio de mejor luz y color desde varios ángulos.
Velocidad de refresco
De los extras de un televisor algo muy a tener en cuenta es el refresco de la pantalla, la mayoría de televisores funcionan a 50 Hz, es decir, que muestran 50 imágenes por segundo, y esa es la frecuencia de la señal que llega a los hogares. Para cosas que se mueven muy rápido, como es el caso de las emisiones deportivas, estos 50 Hz se quedan cortos y se perciben saltos en la imagen, y cuanto más grande es el televisor más se nota. Así que algunos televisores aumentan esa frecuencia hasta 100 o 200 Hz (algunas incluso más) introduciendo imágenes interpoladas por el medio. Es decir, la tele analiza pares de imágenes consecutivas y se inventa la que encajaría en el medio, por ejemplo, si estamos viendo un partido de fútbol y lanzan una falta, el televisor identifica que una serie de puntos blancos (el balón) se han desplazado de forma horizontal una distancia en pixeles, así que mete entre medias una imagen inventada en que el balón está a mitad de camino.
Si os gusta ver deportes por la tele estas tecnologías molan mucho, pero siempre aseguraos de que se pueden desactivar, porque en el caso del cine (cuya frecuencia nativa es 24 imagenes por segundo) la reproducción en 100 Hz resulta grotescamente acelerada, como si se hubiera grabado en vídeo durante una comunión o algo así. De hecho es bastante habitual ver películas funcionando en modos de 100 y 200 Hz en la sección de imagen de las tiendas y resulta ridículo. No entiendo como no se dan cuenta de estas cosas los comerciantes.
24p
Unido al párrafo anterior muchos televisores incorporan la capacidad de convertir sus 50 Hz a 48 de modo que encajen exactamente con los 24 originales del cine, es decir, que veamos la tele y nos transmita esa sensación típica del cine en el que la imagen cambia más lentamente. Cuando funciona bien estos modos son una gozada pero por lo visto la mayoría de televisores que dicen soportar 24p (no tiene nada que ver con la “p” de “720p” y “1080p”) lo hacen bastante mal y producen desperfectos en la reproducción y al final termina jodiendo más de lo que supuestamente arreglaba.
Ahora bien, si os gusta mucho el cine os recomiendo buscar un buen 24p (de los caros, que esos si funcionan) porque esto no es trivial, y aseguraos que toda vuestra cadena de reproducción soporta 24p, es decir, el Blu-ray y las películas que compréis.
Otros modos
El resto de cosas suelen ser opciones de procesado, correctores de color, modos con nombres molones, conectores USB para poder pinchar un disco duro directamente y demás historias. Personalmente nunca decidiría uno u otro televisor sólo por estas opciones. Es decir, si tu miras un Bravia te gusta como se ve o no, pero te la suda que los de Sony le llamen a su circuitería de procesado de color y reducción de ruido “Bravia Engine”. Todos los fabricantes tienen sus nombres guays para referirse a las mismas cosas (Pixel Plus, Meta Brain, etc.), así que no os dejéis engañar por las pegatinas de Bravia, Viera, Regza (cómo me gustan las teles con nombre) y su p… madre y simplemente mirad la pantalla a ver si os convence, que es lo que importa aquí.
TDT
Muchas teles HD no tienen sintonizador de TDT en HD. Hoy por hoy da igual porque nadie emite TDT en HD en España pero es cuestión de tiempo que lo hagan, así que si os gusta ver la tele (si sólo vais a jugar a la consola esto os dará igual) aseguraos que lleva sintonizador en HD, suelen venir indicados como MPEG-4 o H.264, o con la etiqueta “HD TV” o “HD TV 1080p”.
Resolución y escalado
En muchos casos ésta es la madre del cordero y la que más lía a la gente, ya lo conté en este post pero voy a meterme más a fondo y explicar el tema del escalado con un ejemplo que dejará todo bien claro a los que anden más pez.
Existen dos grandes grupos de televisores en base a la resolución, por un lado están los HD Ready (1366 x 768 pixels) y por otro los Full HD (1920 x 1080 pixels), también llamados últimamente HD Ready 1080p. Por desgracia (para los que compran una HD Ready) los contenidos en HD no tienen 1366 x 768 pixels sino 1280 x 720 pixels o 1920 x 1080 pixels, es decir, 720p o 1080p. Estas son las resoluciones de las películas en Blu-ray y de las videoconsolas XBOX 360 y PlayStation 3.
La pregunta es, “si mi tele HD Ready llega a 1366 x 768 y los contenidos son 1280 x 720 (que es menos), se verá genial, ¿no?”. Pues no, es una cagada porque tiene que escalar la imagen y el resultado no es exacto. Me explicaré con un ejemplo reduciendo el número de pixels a la mínima expresión.
Imaginemos este cuadrado de 4 x 4 pixels (sería la película en HD que queremos ver) y otro cuadrado de 5 x 5 pixels (nuestra tele HD Ready) en el que queremos presentar la imagen.

Pues bien, ¿cómo la llenamos?, ¿difícil no? Existen varias opciones, la mejor es dejar bordes negros en la imagen y que no haya que escalar, se verá perfecto pero no llenará nuestra pantalla dejando bandas negras en los extremos (y no todas las teles permiten este modo). La siguiente forma es repetir algunas líneas de pixels, este es el mismo efecto que sucede cuando ponéis un monitor de ordenador en una resolución que no sea la nativa, que se ven algunos puntos más gordos que otros. La última opción es interpolar las líneas centrales tratando de inventarnos el color del medio de forma que si nos alejamos lo suficiente parezca que es lo que tiene que ser. Pero lo cierto es que esto no funciona bien y, como veis, hemos perdido toda la nitidez de la imagen de un plumazo. Todas las soluciones apestan, los televisores incorporan cosas más sofisticadas pero en esencia es esto y no, no hacen magia.
Ahora el caso contrario, queremos ver algo en Full HD en nuestro HD Ready, es decir, algo más grande reescalado hacia algo más pequeño. Toca imaginar un contenido de 5 x 5 a meter en una rejilla de 4 x 4. Aquí la cosa es más jodida, ¿qué hacemos con las dos líneas que sobran?, las ¿borramos?, ¿las mezclamos?, ambas soluciones son pura m…da y dejan la imagen borrosa.

Ya solo por esto deberíamos descartar los HD Ready de 1366 x 768, sin excepción, que por cierto, esta resolución tan extraña tiene un origen bastante curioso y lamentable.
Pasamos a los televisores Full HD, en el caso de visualizar contenidos 1080p la relación es perfecta, sería un cuadrado de 5 x 5 pixels para otro de 5 x 5 pixels de forma que la imagen se ve tal cual es. En el caso de los contenidos 720p también se produce escalado, pero es un escalado estable ya que 1080 / 720 es 1,5, es decir, que por cada 2 líneas de pixels del original de 720p el televisor muestra una tercera con el color combinado. No es una maravilla y sería mejor que por el estándar fuese 1440p para que de cada línea se generasen dos, pero bueno, mejor una relación 1,5 que la inexacta 1080 / 768 que se produce en los HD Ready.
Organizarse en la jungla
Una vez tenemos claras las cosas básicas que debemos saber para comprar una tele comprobaremos que el mercado está saturado de televisores pero sin ningún tipo de control, casi todas las marcas tienen no menos de cinco modelos diferentes en cada uno de los tamaños y esto vuelve loco a cualquiera que quiera encontrar las diferencias. Para mayor p…da los televisores suelen tener denominaciones diferentes en cada país, e incluso líneas completamente distintas de modo que las Sharp que venden aquí no tienen nada que ver con las de Japón (por desgracia). Esto es en parte porque los formatos de televisión son diferentes, pero también por el abandono del mercado que muchos fabricantes cometen.
Haría falta un enfoque más estilo Apple, es decir, que aplanasen los catálogos, dejando como mucho un par de modelos por cada tamaño, el baratillo (HD Ready), el medio (Full HD básico) y el caro (Full HD con todos los extras) y quitándose de gilipolleces. De hecho que haya tantos modelos en pequeños incrementos lo que hace es que al final no te compres la tele ya que todo el rato ves que si metes 150 euros más la puedes tener con más pijadas y cuando te quieres dar cuenta querías gastar 600 pero la que te gusta vale 1000, cosa que no vas a pagar, pero ahora la de 600 te parece una mierda porque no tiene todas las cucadas de la de 1000 ni la de 850 ni la de 780.
Sobre el terreno
Una vez tenemos todo categorizado saltará a la vista cuales son las tres o cuatro que más nos gustan, así que toca ver las teles en persona (no entiendo como alguien puede comprar una tele por internet sin haberla visto en realidad, ¡ni que fuera echarse novia!). Los datos de contraste de los fabricantes suelen estar bastante falseados así que en ese sentido os recomiendo ni mirar la información oficial y simplemente ver las teles físicamente en tienda y así de paso podemos toquetear un poco los plásticos y ver que tal pinta tienen (yo para esto soy muy puñetero, si veo un plástico que no me gusta o me parece muy cutre la descarto sin más).
Comparar televisores
Desconozco los motivos pero en la mayoría de tiendas se empeñan en tener las teles enganchadas a la señal de televisión normal, de baja resolución y encima cada una en un canal con lo que no hay forma humana de comparar nada, ni definición, ni color, ni nada de nada. Además cuando les pides si son tan amables de enganchar a una tele concreta una fuente Full HD (un Blu-ray de una peli cualquiera, vaya) para verla como Dios manda se les hace algo increíble y se ponen a dar vueltas como patos mareados buscando un reproductor para enganchar.
Esto lo he hecho dos veces, la primera vez cuando el dependiente me preguntó “¿le puedo ayudar en algo?” y le dije “pues sí, gracias, ¿podría conectar algo en Full HD 1080p a este televisor de aquí (un Philips Full HD)?” y me dice “si, mire, estos Loewe de aquí y aquellos Samsung están con Full HD”. Le costó horrores comprender que lo que quería era ver algo Full HD en esa tele que barajaba comprar, ¡no en una tele cualquiera! Al final apareció con un cacharro de Philips más viejo que el cagar que ponía “HD media generator” y que sacaba 720p aunque creo que el tío lo conectó por SCART o algo porque se veía con el puto ojete. Le di las gracias y nos fuimos.
El otro día fue más o menos similar, a otro pollo le pido ver una emisión en Full HD en una tele concreta (la Toshiba que finalmente he comprado) y me dice “la TDT es como lo que ves ahora, en HD sólo existe Canal +” y le digo “¿y no tienen un Blu-ray con una película en 1080p para poner?”. También se quedó rayado, aunque al final me lo montó y tuvo la delicadeza de bajar el volumen al resto de televisores de la zona para que le pudiera dar caña al mío.
Pero ya digo, de primeras les parece algo muy sorprendente que quieras ver una tele Full HD con un contenido Full HD. Me pregunto cual será el ciclo de compra de los clientes habituales, seguramente simplemente lleguen, miren “la que se vea mejor” y se la lleven a casa aunque justo esa sea la única que tenía una peli Blu-ray enganchada mientras las otras estaban dando el “informativo” de Telemadrid.
Aquí también deberéis valorar el sonido, a mi nunca me ha gustado poner la tele a mucho volumen (de hecho me molesta bastante) y además el salón de la casita es muy pequeño y cualquier cosa suena bien pero si os gusta la tele alta o vuestro salón es muy grande no paséis este apartado por alto y pedid probar el sonido una por una.
Leyendo el manual
Tras recorrer las tiendas ya deberíamos empezar a dejar la cosa entre dos teles o incluso ya tener muy clara la que queremos. En este punto toca buscar a fondo sobre ese televisor en internet para ver que experiencias ha tenido la gente con el cacharro y, como hago con todos los aparatos, os recomiendo buscar el manual del fabricante y darle una buena ojeada para ver como van los conectores (especialmente si tenéis idea de engancharla al PC), los anclajes, los modos que tiene y cómo se activan, etc. Además este paso hará que cuando tengáis la tele la sepáis dejar a vuestro gusto en dos segundos, lo cual es un puntazo y hará que las cucarachas de la casa queden impresionadas con vuestra destreza.
Aquí entra la segunda anécdota cachonda del día (sí, aunque no lo creáis la primera anécdota graciosa era lo de pedirles a los comerciales que te pongan un Blu-ray), resulta que del Toshiba que quería no encontraba el manual por ninguna parte hasta que en la web de Toshiba vi que tenían una zona en la que chatear con alguien, así que me lancé a preguntar. Esta fue la conversación, absolutamente hilarante y, lo más importante, real (visto en solo.infames.org)




